Hoy presentamos un nuevo producto desarrollado en nuestro estudio.
Se trata de dos modelos de vivienda unifamiliar aislada elaborados mediante construcción industrializada desarrollados en una sola planta (Tipo 1) o en dos plantas (Tipo 2).
La construcción, o edificación prefabricada, es un sistema constructivo que permite, ante todo, flexibilidad y personalización de la edificación a proyectar, ya que consiste en un sistema de creación y ensamble de paneles estandarizados habitables que permiten crear espacios únicos de diseño.
De esta manera, una construcción prefabricada es una solución a la situación actual de edificación masiva a costes elevados y tiempos muy dilatados, que impiden que se puedan personalizar hogares y espacios de trabajo, o realizar viviendas más accesibles en menos tiempo.
Una construcción prefabricada, ya sea una vivienda o un edificio funcional (para albergar oficinas, escuela, hospital o cualquier otro uso), se puede personalizar al gusto o requerimientos específicos del cliente o arquitecto. La construcción además, gracias a configurarse con paneles ensamblados, tiene siempre la oportunidad de crecer en el momento que sea necesario pudiendo optar a mejoras y avances.
Pero además, uno de los aspectos más importantes de la edificación prefabricada es que los tiempos son mucho más cortos que en una construcción convencional, y por supuesto, los costes no tienen nada que ver, suponiendo un real ahorro en cualquier desarrollo.



TIPO 1
TIPO 2 (Planta Baja)TIPO 2 (Planta Primera)Condiciones estables de fabricación:
La edificación tradicional se ve muy afectada por las condiciones de iluminación, humedad o temperatura durante los procesos de ejecución. Los módulos industrializados se fabrican en un entorno estable, lo que implica una mayor calidad constructiva y un incremento en la productividad.
Utilización de procesos industriales: La utilización de los mismos implica, como con cualquier producto manufacturado, un importante ahorro de costes, y redunda en la calidad del producto final.
Calidad y acabados:
La producción en serie permite la adopción de procesos repetitivos mecánicamente asistidos, lo que implica una estandarización del acabado del producto final y la adopción de rigurosos controles de calidad, imposibles mediante procedimientos tradicionales.
Calidad exportadora:
El producto fabricado en un punto puede ser expedido a un lugar remoto, algo habitual con los productos manufacturados e impensables, hasta la fecha, en el sector de la edificación. Se puede abastecer mercados saturados o con escasa infraestructura constructiva, u ofrecer acabados y calidades muy superiores a los habituales en mercados con dificultades para el acceso a ciertas materias primas. A su vez posibilita la apertura de nuevos mercados por medio de la introducción de un producto ya testado y a precio cerrado.
Instalaciones high-end:
El sistema permite la integración de avanzados sistemas domóticos. La adopción de procesos industriales hace que su instalación resulte más económica y sencilla que en la construcción in situ.
Un proyecto de Santiago Monsoriu y Ramón Gimeno — smbarquitectura —
